viernes, 7 de marzo de 2014

Cosmovisión atlántica. La isla que habita en los cuadros*



"Maspalomas", Juan Hernández (1956-1988)


1.[COSMOVISIÓN ATLÁNTICA]

                                               I
“Fui a la isla para ver distinto”
MANUEL PADORNO
LA ISLA HABITA EN LOS CUADROS conservando su línea de flotación
en la epifanía de la luminosidad atlántica. Los visitantes arriban a sus
orillas por medio del contacto visual pictórico: en el devenir del arte
queda plasmada la quintaesencia de la weltanschaaung insularEl
despojamiento del ser en el remanso de la naturaleza marítima.
Tránsito fundacional por el lado oculto del lenguaje. Así el poeta será
extranjero más allá de las fronteras del marco.

                                               II
“ Pero las islas pueden solamente existir
si hemos amado en ellas”
DERECK WALCOTT
LA ISLA TRADUCE UNA IDEA DEL MUNDO. Su condición limítrofe
hace de la mirada del artista un acelerador de partículas en
movimiento. Desde la cueva pintada neolítica a la era digital
posmoderna los habitantes del paisaje insular han mantenido
simbólicamente un diálogo con la realidad. Una hermenéutica del
cuadro tendrá como principio esencial el reconocimiento de la
denominación de origen en su relación dialéctica con el espectador.

                                               III
“Esta isla sin mí es muda”
AIMÉ CESÁIRE
LA ISLA EMERGE DEL LIENZO mediante una órbita material con
multiplicidad de sentidos que dan cuerpo a una pinacoteca universal
sobre la insularidad. A pesar de que Leonardo Da Vinci restó a la
poesía su grado absoluto de verdad en favor de la pintura como arte
supremo de conocimiento, la percepción del espacio insular en el
universo plástico devuelve a la palabra su poder de revelación sobre la
temporalidad finita de la naturaleza humana. Todo tipo de
comunicación es un proceso interinsular.                                  

                                               IV
Y ya solo nos queda sacudir el día
levantando la luz que le sostiene
con tal de que en él quepan otros días”
DOMINGO LÓPEZ TORRES

LA ISLA NECESITA AL ARTISTA para que rehumanice su fisonomía
artificial. El híbrido arquitectónico de la ciudad turística visto como
eslabón superior de la erupción volcánica. La concepción del espacio
público en las relaciones sociales actuales y su tiempo invertido hacia
la mercantilización de las vacaciones revelan una racionalización del
clima en provecho de las múltiples esferas de la vida: la oferta integral
de ocio exótico y el aprovechamiento del paisaje en la ecuación clásica
de hotel-playa-discoteca hacen de la deconstrucción una válvula de
escape emancipatorio.


                                               V
“Lo que yo he buscado realizar,
sobre todo, ha sido esto: un mundo
poético, una mitología conductora”
AGUSTÍN ESPINOSA
LA ISLA COMO MODELO UTÓPICO de realización humana palpita en
la actualidad permanente del mito. Desde la teleología de lo insular de
Lezama Lima hasta los postulados vanguardistas de la generación de
Gaceta de Arte, la aspiración de universalidad ha brindado la
visibilización de lo concreto: la isla pincelada en el horizonte.




[2]. PUNTO GEODÉSICO
[SOBRE UN CUADRO DE JUAN GOPAR]

                                   I
LA esencialidad mínima de la roca
radica en su permanencia constante.
Plena oscuridad en el cuerpo interior
de los basaltos pliocénicos. Isla adentro.

                                   II
EN el maremoto minúsculo
de la bajamar
solo queda el rastro
de aquellos frutos del loto
que borran el camino de regreso.


[3]. OCÉANOS DE TINTA CHINA
[SOBRE UN CUADRO DE NURIA MESEGUER]


LO real marítimo del cuadro
inunda con la misma abundancia de la tinta china.
Roja desnudez de los cuerpos heridos por la gravitación
de la sal cósmica. Erótica nupcial. Soberanía del deseo.
Los profanadores de tumbas asaltarán los fondos marinos


[4]. JARDÍN BOTÁNICO
[SOBRE UN CUADRO DE LEOPOLDO EMPERADOR]


LUZ fosforescente
en el jardín botánico.
Los pájaros silvestres
dilataron el tiempo de los ramajes.
Nubes cubriendo de nostalgia el atardecer.
Fotosíntesis. El pintor tijeretea a escondidas
las esquinas del simulacro. Isla posmoderna.


[5]. VOLCANIC EXPERIENCE
[SOBRE UN CUADRO DE CÉSAR MANRIQUE]

PÁTINA burbujeante de lava.
Ocres primigenios. Espirales.
Solamente la persistencia dará frutos
a quienes corren las cortinas de la naturaleza.
Así la isla convierte su anatomía en un paisaje
bajo el lento proceso del revelado fotográfico.




[6]. SACRA CONVERSAZIONE
[SOBRE UNA INSTALACIÓN DE JUAN HIDALGO]

ES el ojo delirante del artista
quien hace el papel de lógico demiurgo.
Interroga. Amplifica. Multiplica. Resta.
Pura desnudez de la bola concupiscente.
La ambivalencia del vértigo libera toxinas.
Juan Hidalgo: limited edition.

[7]. ALISIOS
[SOBRE UN CUADRO DE CÁNDIDO CAMACHO]

                        I

COMO la caída en picado de Ícaro
tu vuelo aruña la monotonía del azul.

                        II

VIENTO hecho con la materia del sueño
recuerdo vago de una sola parte aislada
pasajero repentino sin principio ni final.
Nada es idéntico a pesar de la repetición.

[8]. DORMITORIO
[SOBRE UN DIBUJO DE KARINA BELTRÁN]


EL bombillo esparce su néctar por el dormitorio
ad infinitum. Éxtasis privilegiado de los objetos.
También las cosas abanican su palpito cotidiano
cuando el observador hila una estancia vulnerable.
Sudoración variopinta de lo físico. Rapsodia lírica.

[9]. CALAVERA ONÍRICA
[SOBRE UN CUADRO DE CRISTINO DE VERA]


                                   I
BE or not to be. That is the question.
Ahora la calavera con su destello milenario
implora un llanto a la caducidad metafísica.
Nada por doquier sobre el diván cartesiano.
Postergación del vacío. El creador duda de sí.

                                   II

EL óleo nubla una proporción exacta
sobre lo etéreo. El ojo ahuecado yace.
Entumecimiento por el vaho mortuorio.
La isla también divaga entre las sombras.
Tirita en la indigencia. Solo el arte redime.

[10]. MITOLOGÍA URBANA
[SOBRE UN MURAL DE GONZALO GONZÁLEZ]


SILENO el dios frigio con sus barbas de agua
acostumbró todos los riachuelos del mundo
al murmullo secreto de las fuentes de piedra.
Las mareas brujas con su demiurgo cósmico
desembocaron hasta las farolas de cada parque.
El goteo de espirales líquidas por el acantilado
avivó las caléndulas perpetuas del invernadero.
Allí el artista todavía recolecta flores malditas.

[11]. CARRETERA AL CIELO
[SOBRE UN CUADRO DE JUAN JOSÉ GIL]


                                   I

EN la penumbra intacta del ocaso
un rodillo extendido de cemento cruel.
Gramática del transeúnte sobre el siglo
de los paisajes con un precio estándar.
Carretera al cielo. Rociado con escala de grises.
                                  

                                   II

NÁUSEA telúrica en el salpicadero existencial.
Contemplación hiriente del espejo retrovisor
donde la isla claudica sus pabellones ecológicos.

[12]. MIRADOR
[SOBRE UN CUADRO DE PEPE DÁMASO]


                                   I

HERIDA abierta en los ventanales
con la quemazón del oráculo insular.
La belleza desvela su costado más letal
sobre el yacimiento festivo de la tarde.


                                   II

EL artista tiende sus redes sobre el asfalto
más allá de la pelambre de las claraboyas.
Hace pie del otro lado sobre pétalos de nube
donde la noche encumbra todo su espejismo.

[13]. NUBES
[SOBRE UN CUADRO DE AUGUSTO VIVES]

POR la verticalidad del techo insular
penden nubes de radiante espesura.
Hileras de casas relamidas por el óxido
espejean la blanca savia del alud marino.
La caligrafía natural que traduce el cielo
cuenta la intimidad de lo pasado en bruto.
Apacigua la mecánica ebullición del olvido
sin dejar lugar para el exterminio de la luz.
Pasan las nubes.
En su lenguaje navega el dolor del mundo.

[14]. MACARONESIA
[SOBRE UN CUADRO DE PACO SÁNCHEZ]


                                   I

LAS siluetas carnales balancean sus raíces
para la adoración solar del origen matriz.
Estigma de la piedra preterida. Ajijides.
Una isla errante con traslación equinoccial.

                                   II

ALEGRÍA coral por la cuadratura del círculo.
El bosque inaudito con grabados bereberes
extiende sus ramas para la ensoñación litúrgica.
Eterno retorno de lo vivificante. Fertilidad total.


[15]. POSTAL CAMPESTRE
[SOBRE UN CUADRO DE NICOLÁS MASSIEU]


EL pincel acaricia
los almendros en flor
de la postal campestre.
Cúspide rural.
Siesta del mediodía:
las hojas
caídas
no volarán jamás
en el sueño.


[16]. ACANTILADO
[SOBRE UN CUADRO DE BRUNO BRANDT]


                                   I

LA acuarela prendió su combustión violácea
desde el primer brochazo ronco de la amanecida.
Después la pátina de líquenes minúsculos en la roca
desdibujó las suaves yemas del viejo pintor germano.
(Así es como la isla conserva su dosis real paisajística)


                                   II

UN acantilado rectilíneo
con espesuras de color pardo.
Siempre las líneas de fuga
acrecientan la suma de lo profundo.
Y la memoria nunca flojea
frente al desafío del lienzo virgen.

                                   III

Agua. Un paseo breve. Fumarolas.
Retorno final a la mecedora del atardecer.


[17]. DRAGÓN
[SOBRE UN CUADRO DE PIERRE ALECHINSKY]


                                   I

UN romance telúrico con la isla desnuda. Carnalidad total.
Los pegotes rojos salpican la superficie límpida del cuadro.
Sueño líquido evanescente. Multiplicación del vértigo táctil.
Mañana pura. Repetición del instante hasta el colofón solar.


                                   II

EN el cerebelo nunca desaparecen los estigmas cotidianos.
Allí habitan volcanes que explosionan su propia lava cósmica.
Como esa danza mortuoria del dragón en la vorágine neoyorkina
convertida por los siglos de los siglos en una postal turística.

[18]. BODEGÓN
[SOBRE UN CUADRO DE VICKI PENFOLD]


                                   I

EL haz de la mirada concentrado en un punto fijo.
Suspensión total de la racionalidad instrumental.
Balanceo puro de la pupila sobre el objeto externo.
Trazos compulsivos para la consumación del bodegón.

                                   II

LOS colores en el Puertito de Chipre
gimen a pleno pulmón.
Igual que las minas de cobre en Katanga.
Y el bosque australiano.
La vida de la artista en la isla
será un atelier de carne y hueso.


                                   III

YO vengo del castillo de Salzburgo
donde musitaba Oscar Kokoschka.

[19]. AZOTEA
[SOBRE UN CUADRO DE ANTONIO PADRÓN]


LIENZO indigenista con donaires de azotea blanca:
abajo una caravana de jorobas amarillean el cartón
y la espátula recorta palmeras en el oasis existencial.
La echadora de cartas maldijo la vega natal del pintor:
allí el tiempo quedó atrapado entre arquetipos de tunera.
Solo el vuelo de las cometas rojas redime la naturaleza muerta.
                                                                                              (Epitafio a gouache)

[20]. PLAYA
[SOBRE UN CUADRO DE JUAN ISMAEL]


                                   I
ARENA negra
que no se hace playa:
acantilada para el lejano paseante.
Ella sola amamanta
el sueño del Tritón
con todo su oleaje
en la teogonía marina.
Y los bañistas amorfos
juegan al escondite
con una luz sepulcral.


                        II
MIENTRAS tanto más allá del cuadro
la ciudad escampa su huella de hormigón.


[21]. ARPILLERA
[SOBRE UN CUADRO DE MANOLO MILLARES]


ÓSEA prolongación de la Arcadia
tejiendo cremalleras rojas sobre el vacío.
Hay esquirlas del tropismo en el cuadro.
La plasmación adhesiva de la humanidad
con retales espúreos de la Capilla Sixtina.
Rápidos brochazos negros a quemarropa.
Ya el homúnculo injertó su lento desvarío
sobre la amalgama postiza de la naturaleza.
Por la mano de Elvireta
quedó anudado lo auténtico:
aquella exhalación vital de amor.

[22]. PLATANERAS
[SOBRE UN CUADRO DE FELO MONZÓN]


TARDE de miércoles en la Escuela.
Chispeo del halógeno sobre los caballetes
donde el pintor madura plataneras verdes.
Un sol superviviente a la hecatombe nuclear
decora el lienzo con sortilegios de caramelo.
Los transeúntes marchan al ritmo de la autopista.

[23]. CLANDESTINOS

[SOBRE UN CUADRO DE PEDRO GONZÁLEZ]

LA vorágine del dolor acecha en el anonimato.
Negras figuraciones encarnan al hombre. Y la mujer.
Seres con el don cercenado de la mirada en tinieblas.
Una balsa a la deriva para la concatenación de la barbarie.
Nunca la isla soportó en su regazo tanto dolor inmemorial.

[24].CORPUS CHRISTI
[SOBRE UNA OBRA DE JUAN HERNÁNDEZ]
                                                                                              In memoriam
MAÑANA lluviosa de mil novecientos ochenta y uno.
Un palio gigante engalanó la Plaza de Santa Ana.
La obra efímera perduró tan solo una hora de vida.
Sus artistas emplearon una docena de litros de pintura
hilos de acero con una longitud de cuatrocientos metros
y un cielo abstracto casi del tamaño de toda la catedral.
Nunca más una liturgia del Jueves Santo capitalino
sería el escenario de una obra de arte vanguardista.
Tiempo después la fatalidad desparramó el arco iris.

[25]. PAISAJE HÍBRIDO
[SOBRE UNA OBRA DE NÉSTOR TORRENS]

ISLA futurista. Paisaje híbrido con rosas y basura.
Los efluvios digitales coronan el mapa terrestre.
Volatilidad efímera. Transmigración ecuménica
del hiperenlace. Boom de la equidistancia aerostática.
En la mezcla implosiva de píxeles emanan dioses púrpuras.


                                                   

*Accésit V Premio Poeta Bento, Gran Canaria, 2011.