domingo, 20 de agosto de 2017

Agosto o el principio de la nautilidad (Poemas del libro Banana Split))

Wolfgang Tillmans_Untitled (La Gomera) 1997

[ACAMPADA EN LA PLAYA]

           
            HAY en el vuelo de las pardelas
            una provocación a las hélices de la gravedad.
            Mientras la arena negra amasa con deleite su nocturnidad
            las aves ocupan en desbandada todo el frontispicio marino.
            Y a la intemperie la luna siempre luce aires de prima donna.
            Pero la desnuda espesura de las algas ganará el protagonismo.



            [EL PRINCIPIO DE LA NAUTILIDAD]

           

            COGIENDO olas en la rampa rebosante de la Caleta
            por el vértigo funesto del trompo con salpicaduras
            y remolinos de yodo bullendo en la caída de la tarde.
            El oleaje nunca guardó secretos para el habitante de la isla.


            [POZO NEGRO]

            LAJAS de piedra en lejanos promontorios.
            Un cuervo muerto de hambre sobrevuela
            el serpenteo gris de la carretera. Silencio total.
            Ahora toda la isla parece un sueño de regreso a la realidad.



            [CUEVA DE LOS VERDES]

           
            ALMACÉN ROCOSO
            para los hálitos volcánicos.
            CASCADA PROFUNDA
            de milagros y penalidades.
            VISITA LOS DOMINGOS
            con descuento para residentes.



            [BUNGALOW]

           
            LOS plafones de luz en el jardín privado
            invadían con pesada acidez mortecina
            el escondite secreto de los grillos.



            [HOLIDAY WORLD]

           
            LA VÍSPERA celeste llegó a toda costa
            destronando los murallones de óxido
            con una feliz algarabía de bengalas.



            [APARTAMENTOS BARBADOS]

           
A MEDIODÍA: trance de siluetas boreales
            en el fondo de la piscina. Los roces livianos del agua
            encandilaron todo el volumen de la fiereza veraniega.



            [BALCÓN ILUMINADO]

            EL relente nocturno en el balcón
            huele a las gotas del anís Marie Brizard
            que endulzó el paladar del amor clandestino.


            [PIC-NIC]

            EL CALOR siempre multiplicó por tres
            la antigüedad de las tejas amoratadas.
            Todavía quedan latas en el limo sucio de la orilla.
            El último pato remontó su vuelo hace semanas.
            Ya no habrá testigos para el reboso de la presa.



            [COSTA DEL SILENCIO, 38630]

           
BUZÓN A LA ENTRADA

            MAXWELL   RITSON   KREUZER   COLLIER   GERICHAUS
            VERCRUYSSEN   SWITHENBANK   HOLLANDER   DE RINCK

            EL CARTERO detuvo su moto aquel día
            finiquitando la historia universal de las postales.



[CAMPIÑA PROVENZAL]

           
            PAULINE tumbada sobre el cañamazo de la isla bonita.
            Suena de fondo el gramófono turgente de los callaos.
            Está subiendo lentamente la marea. Un perro cruza la escena.
            Nada que envidiar a las películas francesas de la nouvelle vague.



Samir Delgado, del libro “Banana Split” (2010)

jueves, 10 de agosto de 2017

Rue Bamako (Sobre una acuarela de Miquel Barceló)

Miquel Barcelo, Cuadernos de África (2004)


También las manos de l´artiste avivan sombras fugitivas para el trasfondo matinal de la acuarela: como un brindis del infinito inasible en la multitud de fronteras que esbozan una constitución definitiva para la belleza, el cromatismo absoluto de la existencia en la faz oculta de la mujer de Mali parece que cruza por primera vez aquel blanco antiquísimo, equidistante a la luz, del blanco de la acuarela tan sagrado como los huesos de los elefantes del desierto en Gourma. L´ artiste entonces prosigue la aguada, pincel en mano, con la biorritmia semejante a la danza de los dogones que encumbran las diferencias del matiz, la mezcolanza de los trópicos, el ditirambo de los atributos en la paleta de colores para diluir de una vez la riqueza de los arco iris del más allá en esta mañana diáfana de la acuarela, donde la distancia de la perspectiva hace visible las sombras oriundas de la convivencia feliz entre las únicas fronteras del color que posibilitan los encuentros venideros. L´ artiste dibuja los únicos límites posibles, lejos de la separación de los territorios físicos, las fronteras del pincel son medidas por el grado de extensión con el que amplifican los hallazgos del otro, pincel en mano, c'est finit, Rue Bamako.

Samir Delgado, Inédito, 2017