viernes, 31 de octubre de 2014

Homúnculo (Sobre un cuadro de Millares)




[Arpillera, 1960]

El cielo es el hombre, y el hombre el cielo,
y todos los hombres juntos son el cielo,
y el cielo no es más que un hombre.
PARACELSO


¿ES SOMBRAJO
del bípedo disfraz

la adánica pesadilla
un prometeo insepulto?

-Dime tú
Paracelso

¿Es la bendita crucifixión
del hijo de dios sobre la tierra
o el ángel caído en tinieblas?

-Digan algo
Goethe & Rimbaud & Dante

¿Es calcomanía funesta
del divinus influxus

o robótica duplicación
del ente sin existencia?
-Dinos algo
al fin
habla tú

homúnculo millaresco


Samir Delgado, inédito (Febrero, 2014)

lunes, 20 de octubre de 2014

París, París (Cuaderno de viaje) 2014

Stuart Davis, The Paris Bit (1959)


A LA VISTA está que París es todo menos una certeza caliente en el plato, su punta del iceberg es de un color neón radiactivo en medio de la nada postnapoleónica-quien lo iba a decir- en los tiempos tremebundos del genio corso, para quien el mapa de Europa revestía manías persecutorias y traumático posesivas, diría Freud con su puro entre dientes. Me gusta el cuadro de Stuart Davis, The Paris Bit, sintetiza la ciudad modélico turística que todo el mundo lleva dentro. Ideal para escaparse de su bulevar.

                       
¿DÓNDE se hospeda Don Miguel de Unamuno a estas alturas? nadie lo sabe a ciencia cierta. En  la salida del Musée d´Orsay hace un poco de frío, en el cruce mismo con dirección a la Place de la Concorde, el hálito último de luz todavía conserva tibiezas para el ambiente supremo de una noche tan joiceana.

LA BASTILLA. Un bullicio lejano expande los delirios que la multitud insufla en sus entornos inasibles. El lugar emblemático en el que la guillotina mascó a dentelladas tantas nucas, nobles y plebeyas, el terror a la carta que no impide ahora que imaginemos el rastro del poeta maldito durante un rato, hasta que perdamos la pista, así es como la tarde toda parece una selva tropical, entristecida por el asfalto, cada buhardilla lejana se asemeja a una estrella polar que palpita a cien mil grados bajo cero, sin retazos posibles, de vida inteligente.

EL SENA tiene a estas horas un perfume especial, muy parecido al que desprende una página húmeda de libro viejo, pongamos por caso cualquiera de  los pasajes del club de la Serpiente, en el que Gregorovius menta junto a Horacio Oliveira los sentidos de la trascendencia en la historia del jazz. Nada hace suponer que la discusión llegue a buen puerto mientras el vinilo no dispare a duras penas su fru-frú estelar para que la Maga de media vuelta en el pasillo y salte de carrerilla un párrafo completo.


EN LA BOCA del metro hay un tipo disfrazado de dragonfly rosa, está guapísima la señorita, con su plumacho empapado de lluvia. De que forma el azar concurrente provoca a su antojo este decorado inusual, la Bastilla revolucionaria en la víspera posmoderna de una fiesta apoteósica con carrozas llenas de travestis, transexuales y dragqueens a ritmo techno.

HAY una composición de Erick Satie para solo piano que siempre puede ser un recurso refinado ante los momentos estelares del recuerdo, cuando se cierra los ojos y París es un revival de sentidos almacenados en la recámara de la glándula memoriosa. Suena ahora el compás del rudimento de cola para bien de la imagen prototípica de la Bastilla más alocada y feliz.

UNA CASA, a decir verdad junto a Georges Perec, debe ser un espacio básico íntimo que deseamos compartir inmediatamente. Con sus duendes menores recién nacidos para el verano. Levantarse de la cama en Paris es una mañana de sábado en una casa nueva. Saber que has llegado para abrir sus ventanales al prójimo. Entonces el mundo alrededor deslumbra con sus plomizos haces de felicidad sobre las techumbres de madera y los niños juegan al otro lado.

IGUAL sucede con cada perro, cada uno tiene su mundo propio. Una casa, un hábitat, un rincón para el sueño.   

NO HAY una sola alma en diez kilómetros a la redonda que sea capaz de intervenir en el caos pletórico de la noche parisina, toda la ciudad está bajo el influjo permanente de este do-re-mi-fa-sol apergaminado en pentagramas de rock sinfónico, que no cesa de irradiar la misma fuerza gravitatoria que suspende en el abismo a las gárgolas de Notre dame.

AL LOCO Vargas y cía les conocí esta misma noche en la Boutique peruanne, Con ellos pensé en la hipótesis de la contemporaneidad del maldito Rimbaud, nada hacía suponer que el juego premeditado tuviese una continuación para varios jugadores en lisa, sin embargo la imaginación siempre hace de las suyas. Y ahí estábamos  circulando a toda prisa por el Barrio Latino, en una ceremonia de amistad inaugural que brindaría otras cataratas inmensas de absenta.
                      
POR CIERTO, otra vez la interrogante: ¿dónde se hospedaron Don Miguel de Unamuno, Nicolás Estévanez, Óscar Domínguez en las alturas de su tiempo pasado?, repetía para mí mismo. Nadie lo sabe a ciencia cierta. El viejo filósofo escapó del redil insulario en una odisea inconmensurable, era París también en su desvelo de expatriado un puerto de acogida, la carne trémula del ocaso, el limbo añorado de la pluma certera, el retorno a la dulzura agria del sonetismo, inventariado entre los salvoconductos diplomáticos, las huellas del camello intangible que proseguía su senda.

EL SEXTO sentido para lo múltiple diverso de la luz de París, saberse huésped en el cumplimiento de la consciencia volcada a la partida de regreso, la vela encendida en el ángulo oscuro intensifica los silencios sobre el objeto contemplado, la cité es la firma de un tratado de paz con el mundo exterior que no cesa de irradiar fuegos de azul multitudinario.


UN POEMA de Peter Handke como final de este primera incursión, extraído de su Das ende des Flanierens, el fin del deambular.

Cementerio de Montparnasse:
es por la tarde
y los gatos saltan entre las tumbas
como instantes de vida.
Los instantes de vida saltan como gatos
entre las tumbas del gran cementerio.
Silban los manojos de semillas de arce secas
y las nubes pasan en el cielo.


Samir Delgado, Cuadernos de viaje (2014)

miércoles, 8 de octubre de 2014

Uwe Grumann ante los imperios de la souveniridad

Uwe Grumann (Hamburgo 1913- Las Palmas de Gran Canaria. 2010)









     

Lecturas y bancos para contemplar el paisaje

mientras en el horizonte
alguien traslada montañas

(Frescor veraniego)
                                                                                                                                                                                             Günter Eich      

                                                                                                                                                                                 
 
            /el noúmeno turisforme/

            es la cosa en sí del grabado            uwe grumann
            neutralizando el desencantamiento biototal exterior
            de la maquinaria paisajística de la souveniridad

            su extravagancia colorista inaugural
            anticipa en lienzo otros mundos posibles
            fuera de la órbita mercantil neocapitalista

            es el antifaz quien desoculta lo ajeno indeterminado

                                                                                             
            /la turbodialektik insular/
           
            bajo la temporalidad fragmentada del reducto vacacional
            dislocado y tecnodominante en la isla      uwe grumann
            culmina la claudicación terminal del romanticismo alemán 

            la densidad del simulacro bajo la arquitectura hotelera especulativa           
            reproduce una iconografía superturística sobre el landscape mítico
                                                                                             
            el collage only & exclusive reconcilia su imago con el multiverso 
                                                                                                                       /original

             
            /artefactualidad vitalicia/
             
            ante el peligro patológico de la relación instrumental ontogenética
            del logocentrismo arqueoccidental sobre el patrimonio cósmico 
                                                                                                                      /oprimido 

                                                                           metavía de escape:  uwe grumann 1937



            /extranjerismo del color/

            en el ideal antiexótico y postvolcánico    
            de un imaginario atlántico con dimensión
            archipielágica ultraperiférica inédita feliz
               
            el sueño extranjero:   post uwe grumann 


                              
            /alternativa cosmológica/

            ante la economización mediática del mundo de la vida
            bajo una antropogénesis del canibalismo superturístico
           
            los dibujos drawings zeichnungen:                       
            barricadas íntimas  uwe grumann
            contra la depredación irreversible global 
                                                                                                                   
   
 Samir Delgado, Madrid, 2013