lunes, 10 de diciembre de 2018

La realidad de la pintura (El derecho de la experiencia del mundo)

Obra del artista mexicano Óscar Mendoza

A propósito de la obra pictórica del artista mexicano Óscar Mendoza


La realidad parece que se detiene cuando contemplamos un cuadro. 

Los museos tienen ese alto grado de posibilidades para el tiempo distinto del ojo. Igual que el parque Nezahualcóyotl a última hora del atardecer en la ciudad de Durango, el cielo convoca a la conjugación plástica de los colores más extremos y sutiles, toda la realidad parece suspenderse para la incorporación sucedánea de lo nocturno, de la otra vida interior de las cosas que hace de la noche un enigma para los sentidos.

Frente a un cuadro la temporalidad de la experiencia adquiere un remanso de cualidades más intensas, la interpelación de las formas instituye un caos propio que solamente el ojo puede resolver de modo satisfactorio. Hay cuadros que repelen y otros atraen, su condición pictórica asume para sí el poder del tránsito excepcional de la vida que permanece a quien la produjo en su instante anterior. La fascinación que provoca el arte es inmemorial, pocas expresiones esencialmente humanas han trascendido con mayor universalidad. Pintar es una exclusión hacia lo verdadero, lejos de la idea general del lienzo como representación de un paisaje, de un sentimiento o de una escena original que se reproduce en el cuadro, la realidad de la pintura también pertenece a la realidad misma y de ella proviene, la sobrepasa y la reconstituye en el intervalo cósmico que sostiene la mirada frente a un cuadro.  

Hay unas conferencias del filósofo Gilles Deleuze impartidas en la Universidad de Vincennes a principios de los años ochenta donde el concepto de diagrama trata el universo particular de la pintura y el hecho pictórico como un factor determinante donde ya no se trataría de representar una realidad bajo el ordenamiento de la semejanza, sino más bien de visibilizar las fuerzas del caos que operan en la vida misma constituyéndose el cuadro como una realidad más. Así puede suceder que la imagen del cuadro es algo para quien la contempla, que tiene presencia, vida propia, producida como un acontecimiento. Estar frente a una pintura es un detonante de los sentidos, la condición plana del lienzo salta en pedazos y es posible entrar a caballo dentro de los colores, sumergir la vista como una experiencia táctil, tocar la vida de la pintura desde la soledad individual que devuelve el derecho de la experiencia del mundo a quien mira.

Imagino los cuadros del artista mexicano Óscar Mendoza como si fueran el mundo también, allí suceden, están pasando. La duplicidad de las imágenes coexiste. Los miro como lo visto desde una cercanía biopolítica, la distancia única que solamente lo que tiene vida es capaz de provocar. En ellos no aparecen personas, más bien hay personas que confluyen en el devenir del pliegue y en la urdimbre móvil que el artista ha sometido sobre unos lienzos socavados por el recosido ontoexistencial. Y se pueden tocar los cuadros, el duranguense hace que la pintura recobre su halo más protuberante y decisivo, la realidad del cuadro va de la mano del cuadro en la realidad haciendo que durante esa experiencia el cuadro intensifique la dimensión de los sentidos a flor de piel. La mano intercede en el lienzo como si fuera un ojo que ve mirar. Hay levitación, pero también terrenidad. Los deseos desean.

Tras la clausura reciente de la exposición “Crónicas de Oom” en el Museo Guillermo Ceniceros de la ciudad de Durango, el tándem de artistas que componen Omar Ortiz y Óscar Mendoza logra evidenciar el potencial vigente de la creación plástica y la necesidad de un reconocimiento de su quehacer favorable para el rescate in extremis de la cultura en tiempos de la hecatombe pixelada. Haber visto sus cuadros supone una experiencia dadora. Queda la sensación de que la pintura en el norte de México forma parte de la realidad, tiene que ver con ella y va más allá de la misma en el sentido de que su presencia como fractura y repliegue manifiesta la dolencia esencial de poder ver. 

Cada uno de sus cuadros desde la diferencia de manufactura proclama la defensa del arte en su rica multiplicidad. No puede suceder que tarden de nuevo en exponer, a esta hora en la que el parque Nezahualcóyotl, apenas a una cuadra del taller de Ortiz y Mendoza, es pura noche sin más sombra que la luz del día.      

Samir Delgado, 2018

domingo, 25 de noviembre de 2018

Un cuadro de Fayad Jamis (Diarios, cuaderno dos, 2018)

Pintura de Fayad Jamis (1957)

LA belleza es la experiencia de todas las experiencias. La clave está en que la belleza devuelve al sujeto la posibilidad de su condición plena, de todas las experiencias suyas reunidas en tanto que poder ver. Más allá de la fijación hacia la suculencia del objeto que contrae sobre sí la materialidad del mundo, la belleza incentiva en el que la desvela su experiencia de ser vivo existente. Multiplicidad del esplendor de la mirada: la experiencia de la experiencia de belleza siempre es una donación compartida. Vida vivida

EL poema puede hacer suyo el peso inconmensurable del mundo por la caída de las hojas en otoño. Lejos de la complacencia del refugio del yo blindado ante la barbarie cotidiana de la acumulación y el exterminio, ese instante ínfimo de las otras sombras del árbol extraviadas de su raíz bajo la lógica de la diseminación de la materia constituye un margen de maniobra ideal para la escritura: la mirada recobra para sí el ángulo partícipe. Estar vivo como pulsión esencial del mecanismo lírico.

LLEGAR a la ciudad en plena madrugada, la hora azul desde un parking anónimo jamás vista. Un aire límpido extremo, el agua de otro río cervantino que hechiza la mirada desde su caudal invisible. Calles de colores para el recuerdo de un destino futuro. Después de dos noches la noticia tardía de la muerte del artista Alejandro Santiago, su ausencia entre los ausentes.

A las seis de la tarde un sol pletórico enfrente. Toda sombra alrededor anuncia su presencia distinta. En momentos de asueto íntimo también la mirada extravía su pretensión elemental: el tiempo calculado carece de perspectiva. Silencio pleno, el mundo no es otra cosa más que la imagen de sí mismo en el resquicio del aire, ese sol la casa.

ABRIR los ojos cada mañana para la sagrada recepción de lo real. La luz mínima que relame cada cosa desprovista del predominio del sentido convencional. Los segundos del ojo en la antesala del cuerpo dormido, las brevedades infinitas.

LA concatenación de revelaciones tras la búsqueda azarosa de poemas de Fayad Jamis, el Moro. El aniversario de su muerte en este otro año más que concluye. El poeta heredero de la estirpe árabe que hizo de la patria cubana su destino. Tras pasar una sola noche en la que fue su casa en Ciudad de México algo queda de su sombra y de aquellos mismos soles idos. Volver a sus cuadros como promesa de redención.  

HAY en el trance de la escritura una voz propia que solamente habita en aquel silencio. Encandila, suple, enerva. Volver hacia sí en la clemencia del blanco.

EN esta hora precisa la caravana de migrantes centroamericanos cruza este mismo cielo, su distancia cercana hace de la solidaridad la única fe de estar realmente vivos.

LA isla se lleva por dentro: a pesar del tercer año de exilio voluntario hay una decisión soberana que exime de cualquier derecho a la nostalgia. Entonces volver la vista atrás refleja un tiempo extraño que prosigue la misma edad de los volcanes: la actualidad del origen.

Samir Delgado, Diarios (2018)

jueves, 25 de octubre de 2018

"Nature morte" Poema incluido en la antología "Extreme" (Vagabond, California)

Paul Cezanne_Nature morte au crane



NATURE MORTE


Hölderlin con su arrebato visionario / dijo que los bosques acabarían siendo una pila de leña muerta / la desconfianza hacia los efectos perversos de la modernidad / y la falacia de un progreso con único sentido persiste tanto en el cinismo / del simulacro mediático global / como en la visión apocalíptica de religiones antiguas sin fecha de caducidad / la deforestación indiscriminada en las selvas del Brasil / y la extorsión de minerales en el Congo / demuestran a duras penas que el mayor problema a resolver por la humanidad / sigue siendo la propiedad privada


Hölderlin with his visionary outburst / said that the forests would end up being a pile of dead wood / mistrust of the perverse effects of modernity / and the fallacy of a progress with only one sense persists both in the cynicism / of the global media simulation / and in the apocalyptic vision of ancient religions with no expiration date / the indiscriminate deforestation in the forests of Brazil / and the extortion of minerals in the Congo / are barely showing that the biggest problem to be solved by humanity / is still private property


Samir Delgado, Incluido en la Antología  “Extreme”
(An anthology for social and environmental justice) del sello Vagabond, Los Ángeles, USA (2018)

viernes, 5 de octubre de 2018

Traducción del poema "Tilo en la nieve / Linden in snow" (Sobre un cuadro de Alex Katz)

Alex Katz, January snow (1993)
¿Tal vez un año a otro sobreviene
como cae la nieve
o como las palabras de un poema?

BORIS PASTERNAK
*

LA nieve en la rama del árbol. Las cumbres planas del cuadro sucumben al color vegetal del invierno. Su duración asimila el lento proceso de secado- postergación del silencio- con la misma propulsión húmeda de la tinta china. Hay en esta nieve una vocación perpetua. Apenas anochece para ellas. Son un sol frío sobre la madera mínima. El letargo del blanco amilana los atardeceres en crudo. Si como dijo Kandinsky las plantas son una conjunción  de puntos y líneas, hay así tanta realidad viviente en el cuadro como en la naturaleza. Ambas orillas, la del lienzo y la del invierno, sueñan con volverse juntas hacia sí.

*

LA temperatura nívea está fuera de dudas. Su frialdad atestigua las vigilias fértiles de los ángeles. Cada fuente del blanco nutre de líquidos la realidad, así el frío expande la fuerza motriz de los caudales infinitos del color neutro. Pienso en la semejanza simbólica entre la nieve y la tinta del poema. Parecen juntas una dicotomía irresoluble. Sin embargo se bastan cada una en sus reinos soberanos para dar sustancia al paisaje invernal. Los primeros bocetos de luz anticipan la nevada prematura. Amenazan con instalarse en los tejados del tiempo, vienen ellas solas del horizonte subjetivo del artista hacia el atardecer interior del marco.

*

A solas el pájaro carpintero posará de lleno su fugitiva silueta sobre las cortezas gélidas del atardecer. Invisible para el absoluto prisma de cualquier mirada, su presencia timbra ecos indómitos en el más acá del tronco matriz anterior. Aquí lo silvestre pasajero adquiere altos vuelos imaginarios. ¿De dónde proviene el pájaro carpintero? La sombra exterior- azul oscuro casi griego- es el predilecto quehacer de lo inaudito terrestre. Y algo de pájaro carpintero tiene la mano del artista: es la nieve para el año nuevo.

Maybe a year overcomes another,
just like falling snow,
or the words of a poem?

BORIS PASTERNAK

The snow over the tree´s branch. The plane summits from the painting fall upon the fruitful color of winter. Its spell grasps the slow process that is drying—moratorium of silence—with the same humid drive from the Chinese ink. In this snow, we find a perpetual calling. It is barely dark for them. It is a cold sun over the slightest piece of wood. The whiteness disinterest agitates the rawness from the sunsets. If as Kandinsky said, plants are a conjunction of lines and dots, there is in them such a living reality as much in the painting as in nature. Both edges, from the canvas and of winter, desire to become together, into one another.

*

The snow like temperature is doubtless. Its coldness attests the fertile vigils from the angels. Every white fountain nurtures with liquids the reality, thus making the cold the main force in the infinite stream of neutral color. I think about the symbolic resemblance between the ink of the poem and the snow. They seemed together an inexplicable dichotomy. Regardless, each of them is capable in their own kingdoms to provide substance to the wintery landscape. The first sketches full with light threaten to install themselves over the rooftops of time, premature snowfall, they come together alone in the artist´s subjective horizon towards the interior sunset of the frame.

*

Unattended, the woodpecker will firmly settle its fugitive figure over the sunset´s icy rinds. Invisible for the absolute prism of every glaze, its presence appears echoes near the insides of the log´s womb. In here is where the wildlings passengers acquire the highest of the imaginary flights. Where does the woodpecker came from? The outside shadow, the darkest shade of blue, almost Greek, is the favorite burden from the silent earth. And the woodpecker has something to do with the hand of the artist: it is the snow for the New Year.


*Traducción al inglés de Layla Benítez James

sábado, 15 de septiembre de 2018

"Los escombros" Poemas escogidos del libro "Las geografías circundantes. Tributo a Manuel Millares"


 
Manuel Millares (1926-1972) Animal de fondo

¿De dónde estos escombros,
estos mancos derrumbes,
agujeros en trance de aún ser más agrandados,
lentas tiras de tramas desgarradas,
cuajados amasijos, polvaredas de tiza,
rojos lacre, de dónde?

Millares 1965

RAFAEL ALBERTI


 CUADRO 190 B

                                                                              [Arpillera, 1962]


LA ESTALAGMITA del negro
expande timbres sumergidos
bocinas tartamudas
ronquidos interiores
jugos gástricos de la hecatombe

arriba la insignia blanca del vértigo
destrona los tachones mántricos
las avaricias onomatopéyicas
el diluvio infértil de las opacidades
                                       /en el cuadro

un acantilado de mutismos
resiste (a ras de suelo)
la pandemia del negro
multiplicando en el exterior
las cañerías de la normalidad dominante

la arpillera implosiona su desvarío
dulcifica en sí todas las arritmias

enduerme la sincronicidad del caos
a una temperatura irregular de 190 B
 


DIVERTIMENTO PARA UN POLÍTICO                                                                                     
                                                           [Arpillera, 1963]


LA CARCAJADA uniforme
corretea su negro vociferante

por un tríptico de luz contra las cuerdas

(suela cartón y lata)
cobijan el podium de la dignidad

atemorizada por el santiamén 
que emborrona un millón de nalgas y
  /pezones
bajo las coseduras oprimentes del
/bruno abolengo

todavía la carcajada insufla a los espantajos
del decorado su verbigracia del suplicio

y firma sentencia perpetua
contra los blancos apolíneos del amanecer


ANIMAL DE FONDO

                                             [Arpillera, 1963]
                    
                         La similitud no se funda en el vacío
                                                  ni la parábola en la nada

                                                                                     TERTULIANO


ESTA TROMPA protofísica flota a dentelladas desde una obertura siniestra en la ponzoña universal. Mal anda el espécimen debido a las magulladuras recosidas con los hilos apóstrofes del alisio. Esta trompa de extrarradio acumula sedimentos del cautiverio castellano en los andamios siderales. Redivive el ejemplar por la succión de trifolios sudorientos del parnaso y asperezas turgentes de la nada. Depredador divagante en profundas áureas magnitudes del oráculo. Esta geotrompa dícese en la posteridad un animal de fondo.     


 ARTEFACTO PARA LA PAZ  
                                                                                                                                                                                                                              [Arpillera, 1964]                                              


Armazón con abalorios del presagio glacial
Reactivador neutral de urgentes diplomacias
Timbre absorbente de hélices termonucleares
Emulador sinérgico de las órbitas democráticas
Francotirador justiciero con dispositivo retardado
Antena fronteriza para los decibelios expatriados 
Cilindro ecológico preservativo de catástrofes
Tótem aglutinador de los honores insurrectos
Órgano condensador de la hambruna tardoglobal

   10...9...8...7...6...5...4...3...2...1...0
                                                          
                                            


         GALERÍA DE LA MINA
                                                                                                            [Arpillera, 1965]
                                            
                                 Allí donde el aire penetra
                                            no pueden existir tinieblas

                                                   LEONARDO DA VINCI

LA MINA expulsa
en su frontón astral
la tos de vagones
                     (sin retorno)

tras la sutura parmenídea
del blanco satén en vísperas 

con tornasoles menguantes 
del inframundo nigromántico

la arpillera es un ocaso rococó
(floresta oleaginosa pútrida)
con sahumerios verbalicios

en el periódico
del señor diputado
(mamífero falangista)

leyendo la huelga
asturiana indefinida



ASESINATO DEL AMOR
                                                                                                                               [Arpillera, 1966]
                                
                     Estas magistrales transferencias
                            desde lo vivido a lo pintado

                                            J. M CABALLERO BONALD                                                                                  
UNA BALA
ensangrenta
las sienes
de la víctima

eros yaciente
en el semisótano
de la eternidad

enduela su hora

la musa
(colaboracionista)

 


         EL SILLÓN O BLANCO Y NEGRO

                                                                              [Arpillera, 1966]

                                 Sin otro destino que la nada,
                                            la sombra y la ceniza

                                               JUAN EDUARDO CIRLOT

¿DÓNDE fuiste
o cuando volvés
alberto greco?
        
el sillón quedó
de tan negro
así de blanco

todo tuyo
(vacante)
        



         A MIGUEL HERNÁNDEZ

                                             [Arpillera, 1967]

                     Sigo en la sombra, lleno de luz, ¿existe el día?
                                                                                                MIGUEL HERNÁNDEZ


LA EMPATÍA del romance
también contagia el óbito

los embalajes del verbo
abultan la causa perdida

con prolongaciones níveas
y salvoconductos etéreos

de esperanza entrecomillada 
        
josefina a este lado
del ventanuco
sigue a la espera
        
y es ella (ahora)
desde el negro
en su clausura

quien te saluda


OBJETO NEGRO

                                             [Arpillera, 1968]

                                            
       EN este cielo                        
         X     todas las nubes     X        
                 son colonias        
                 de la noche                      
                            




DE ESTE PARAÍSO

                                             [Arpillera, 1969]

            Es propio de la naturaleza de la razón
            percibir las cosas bajo una cierta especie de eternidad

                            Ética 2. Proposición XLIV, Corolario II

                                                                           SPINOZA

                                           
EL NEGRO carnedillo de este paraíso hace la nada del todo.

Está más que negro en la boquiabierta negrocidad de cada uno de los infinitos lutos que vociferan la intemperie negritacional.

El negro apagadísimo que relumbra el negrotismo atávico de la mudez absolutamente callada en su completo anonimato de luna oculta.

El negro de siempre que masca las más negras mortandades.

El negro solamente solo que se despide negramente de su negra lejanía total.

Sin los demás negros del negro:

El oscurinegro fatal de la eternidad
                                                                                                                         


         DE ESTE PARAISO II

                                             [Arpillera, 1969]
                                                       
                            El que imagina que se destruye aquello
                                            a que tiene odio se alegrará

                                                    Ética 3. Proposición XX

                                                                         SPINOZA

Y COMO nunca un falansterio
obtuvo culminación en lo real

el negro quintuplica sus tentáculos
sobre las muchedumbres planetarias 

y el dolor
         y la renuncia
                     y el martirio
                                 y la desolación

por doquier campan a sus anchas
agrandando la sed de los más débiles
hasta el límite vocal del negro tumefacto


-de la tronera de este paraíso
por suerte nadie vuelve jamás


         DE ESTE PARAÍSO III

                                             [Arpillera, 1969]
                                                       
                                                          
La idea de Dios, de la que se siguen infinitas cosas
en infinitos modos, sólo puede ser única

                                                         Ética 2. Proposición IV

                                                                            SPINOZA


ESTE NUDO todopoderoso del negro afloró pétalos débilmente blanquecinos de casi pequeñísimas centésimas de júbilo por el extraño contagio que los desheredados huérfanos insurrectos parapetaron sobre las azoteas de la última primavera. Este nudo negrísimo germina más allá de sus floripondios de sotana el exterminio ocular sobre toda la negritud posible de este paraíso todavía bárbaro semioculto clandestino a la esperanza oceánica del mundo.



Samir Delgado "Las geografías circundantes. Tributo a Manuel Millares" (Gobierno de Canarias, 2016)