viernes, 5 de enero de 2018

Cruzar la línea (Cuaderno de viaje al país de Whitman)

Sol LeWitt, Straight Brushstrokes in All Directions (1993)
Special thanks to Gerald & Rossy 
and all the FEIPOL family


Soy un huérfano / Y aquí estoy / en el centro de toda la belleza 
Frank O´Hara


Salida de casa con el vértigo renovado del viaje. Las maletas a la espalda, volver de nuevo al camino como una odisea repetida hacia sí mismo. Los campos abiertos del norte mexicano quedan a la vista durante siete largas horas sin detención, alevosía contemplativa del espacio circundante, con música de fondo un travelling personal que dona sentidos ocultos al movimiento.

La idea latente, reiterativa, obsesiva de que el cuadro es la realidad, mimetismo inverso, aquellas pinturas con sus verdes cinéticos valen para una memoria del tránsito. El pasajero hace al paisaje. Espejos, autorretrato, este diario en curso rumbo al país de Whitman.

Luces de Monterrey por primera vez. Los peldaños telúricos de la Sierra Madre Oriental, el corredor hacia otras tierras en Nuevo León: lluvia salvífica, hogar de acogida entre libros de Margarito Cuéllar, soñolencia placentera. El viajero en la noche transita otros lares, el sueño es más real, tocar a tientas el vacío.

Puente Internacional: La Línea, Río Bravo al otro lado del cristal. Hay otro tiempo distinto entre las hojas de hierba, el país del viejo poeta de barbas blancas tan amado. Estos lugares conservan el mediodía de la siesta del último fauno a pesar del dramatismo del muro. Y pregunto por los indios de las películas, la guerra de independencia, esta luna tejana palpada al fin mientras hace tiralíneas con la bandera a media asta de Bicentenary Road.

En McAllen todos los caminos llevan al Walmart: bioconsumo, merchandising, shopping war. Sigo como una promesa de libertad el rumbo espontáneo de los perros callejeros y de los mirlos en el jardín a pesar de las videocámaras. Aquí entendí los derroteros ambientales que llevaron la soga al cuello de Foster Wallace.

Observar a distancia y con prudencia metódica los movimientos de un veterano de Vietnam, al mediodía con su gorra del 2000 mientras rebusca entre libros a dólar en la public library algo que misteriosamente y sin mucha fe le devuelva su infancia doblemente perdida.

Whataburgers. La señora chicana que dispensa las burger a los clientes me dice que me deje de cuentos y tome un vaso para beber algo refrescante. Ella va y viene como esa madre latina de los United States que cada día deja el hogar con destino al job sin derechos y sin descanso y sin futuro. Todavía sonríe en mi memoria.

USA es un calor extraño. Casi de suspensión del alisio a toda costa, parecido al vapor seco de los parkings comerciales. Miro alrededor y el calor tejano enseña los dientes y calla.

A ras de suelo, leaves of grass. Entre las cuadrículas de casas en McAllen existen lugares libres que en pequeñísimas escalas acontecen como una vida paralela. Esas partículas cósmicas de las hojas de hierba que prosiguen la biorritmia propia de todas las mañanas. Por encima de la sombra verde que acoge a la magia de los grillos irrumpen los motores y el eco de motores y más motores que alejan las hojas de hierba hacia el libro de nuevo, los poemas.

Las primeras noches de sueño en United States han sido plomizas, muy coherentes, de un tirón. Sin más huellas que las de un cuadro abstracto de Sol LeWitt.

The lone star. Considerando la extensión total del Estado de Texas su bandera responde a la soledad amplia y diáfana que cada uno de sus habitantes asume de por vida. Una sola estrella como símbolo cosmovisional. Cerca del muro de Trump, de este lado, los dreamers hacen suyo el brillo solitario estelar de la bandera tejana: todas las estrellas de cada uno y juntas a la vez mantienen la vigilia hacia el sueño.

A la hora punta del atardecer / entre los jardines de Hackberry Road: un pájaro/ corona con sigilo las sombras venideras/ y lejos, muy lejos / los jóvenes tejanos lanzan a canasta / sin importarles este sol /del poema.

La imagen al trasluz de la casa de enfrente y bajo la seda de la cortina: césped, camino, tejados. Imagino todas las tardes del mundo por medio de esta ventana, los hogares de la federación vistos con la misma pátina de una veladura otoñal con sunset minimalista. Un país que palpita con mayor profundidad en sus fotografías. Adorar todavía más a Hopper.

Noche latina en Havana Club. El baile contagia el roce, los cuerpos cercanos proyectan una gravitación especial, las chicas de McAllen bailan en solitario como turistas que huyen de la tristeza del invierno. Una gran familia a ritmo de cumbia, latin people, azúcar en la sangre, orgullo continental.

Imposible estar en este lugar y no tener presente a La Bestia, la cerrazón de un cielo que se hace tragedia para miles y miles y miles de solitarios robinsones centroamericanos que prosiguen la humacera de un futuro incierto. Escuché a la presidenta de Las Patronas hablar de la esperanza, era la humanidad entre nosotros, susurrando al oído.

Retorno a casa. Los paisajes de Nuevo León con la velocidad de un camino sin vuelta atrás. El sentimiento inédito de estar ya de vuelta en casa, un paso sentido con absoluta franqueza. En la primera parada vi a una señora vendiendo tacos del infierno, las gentes de Monterrey están más acostumbrados al vínculo con fronteras terrenales. Una vez en casa, la huasteca: longevidad de la roca, las montañas son reino vertical, alpinismo de lo bello, espíritus huicholes como refugio de la mirada, final del viaje, poetas.

Acercarse ahora al cuaderno de viajes como un clavadista a su trampolín.




Samir Delgado, 2018

sábado, 30 de diciembre de 2017

Empezar de nuevo / Rainbow panorama (Sobre una obra de Olafur Elliason)

Olafur Elliason, Your Rainbow Panorama (2011)



LA condición terrenal de la existencia humana. Ver las nubes con sigilo íntimo, seguir con la mirada los surcos lejanos del azul klein planetario. Los sentidos del daño que provoca la civilización por la sola permanencia de su peso en el globo. Así ocurre que al cruzar con la vista la pasarela de un arco iris sobre la ciudad de copenhage volvemos a tener, por un instante solo, la oportunidad renovada de empezar de nuevo.
 

Samir Delgado, inédito (2017)


viernes, 15 de diciembre de 2017

Poema "Temazcal, sol interior"

Lilia Carrillo (1930-1974) "Matices ascendentes"
      
en el sol el viento la luz, un pez
                                    se mueve

                                                               Charles Olson
La hoguera primordial
prende su propio laberinto
hacia un confín de cuatro puertas

atesora la piedra volcánica
en el punto de lumbre ancestral

adentro descamisada la vida
oscura raíz de rostros antiguos

la promesa del gran espíritu
sobre la noche invisible en plenitud:

el aliento del abuelo en la memoria

estas nuevas aguas
para un segundo nacimiento

(maremoto, efluvio, catarata)

el temazcal como un sol interior.



* Temazcal (del náhuatl temazcalli, ‘casa donde se suda’, Rito ancestral de purificación de origen prehispánico


Samir Delgado, Inédito, 2017

domingo, 10 de diciembre de 2017

La anciana del poema de Langston Hughes

Diego Rivera, Mujer sentada (1936)


Dejarse llevar en volandas
por el mercado de abastos,

ojear los miles de artículos,
hierbas, utensilios, insumos del día a día en la ciudad,
y cruzar la vista apenas un instante con la señora mayor,
octogenaria, que vende enseres a la vuelta de la esquina,

con un halo de eternidad en su mirada:
es la anciana del poema de Langston Hughes

ha conocido altos montes
barridos por el viento,
y el sol
ha tostado su piel

descendiente de las sombras que pululan por el camino
de tierra adentro: apaches, comanches, cheroques,
chiricahuas, zacatecos, tepehuanes, huicholes

(Habitantes de un tiempo mayor)



Samir Delgado, Bajo otro cielo (Cuaderno azteca, 2017)

jueves, 30 de noviembre de 2017

"Loving Van Gogh" Poema inédito

Van Gogh, Self-Portrait Dedicated to Paul Gauguin



Mi cabeza es un girasol en llamas

                                                                           ÓSCAR HAHN

MISTRAL  hojas muertas
2 francos con cincuenta centavos

y todo sigue sin novedad
tanto en la casa como en los cuadros

cielo abeto azul mañana gris
¿no es cierto que los pintores
debían vivir todos como obreros?

las paredes violeta pálido
intenso sol la sensación
de que mi cabeza está vacía

cipreses verdes cielo rosa
cuarto creciente limón pálido
mil cuadros a cien francos

una casa de artista viña color púrpura
álamo tumba romana lila azul
los copos de nieve continúan cayendo

cielo verde cipreses coles dalias
mi silla los simples castillos en el aire

feliz de continuar siendo como soy
           
peonía bemoles malvarrosa girasol
martinica arabia los pescadores de islandia

bromuro de potasio nosotros los artistas
no somos más que cántaros rotos

una naturaleza muerta

29 de julio de 1890
mi querido hermano
mais que voulez-vous?


Samir Delgado, 2017

lunes, 20 de noviembre de 2017

New Hesperides (Jardín surrealista de Sir Edward James)

Rene Magritte, The Pleasure Principle, Portrait of Edward James (1937

                                                        For I have found the new Hesperides

                                                                                                      SIR EDWARD JAMES

El canto del querrequerre
en el verde denso tropical

sol a oscuras de la huasteca

la palma abierta
de Sir Edward James
que se hizo piedra

en la casa de tres plantas
que podrían ser cinco

ocelotes, flamingos, cornucopias
(dentro del castillo de Xilitla)

el rostro que pintó Magritte




Samir Delgado, 2017

miércoles, 15 de noviembre de 2017

"Escandinavia, 1994" (Cuaderno de viajes) Del libro Banana Split

Olafur Eliasson "The weather project" (2003)


“La causa última y más próxima de las pasiones del alma
no es otra que la agitación con que los espíritus
mueven la pequeña glándula que está en medio del cerebro”

RENÉ DESCARTES



                                                                       ***

                        GÖTEBORG de noche parece un cuadro de Van Gogh.
                        Toda la ciudad iluminada por candelas amelocotonadas

                       
                                                                       ***

UN transbordador conecta todos los días por mar a la capital sueca con su vecina Dinamarca. Casualmente ambas localizaciones esconden signos ocultos que nunca saldrán en las enciclopedias. Y es que el pensador francés René Descartes pereció de forma extraña cuando ofrecía sus enseñanzas a la joven princesa de Estocolmo. Algunos siglos después, un grupo de expertos forenses siguen la pista de su cráneo para hacer una autopsia que revele la causa real de la muerte. Según parece hubo un complot secreto orquestado desde el propio Vaticano para acabar con las malas influencias del filósofo espadachín que ubicó el alma en la región de la glándula pineal. Todavía nada se ha probado realmente. Aunque no muy lejos de allí, en la ciudad danesa de Copenhage, Hamlet declamaba el “be or not to be” con una calavera entre las manos.


                                                                                                              
 (Samir Delgado, Banana Split, 2010)