sábado, 12 de julio de 2014

The grand voyage (Florencia-Roma-Nápoles) Postales & Poemas

              
De Chirico " Il ritorno di Ulisse" (1968)



             FOSTER WALLACE CONFIDENCIAL/

           

                         1

LA IDEA de barco es la más platónica de las ideas. Igual que la de caballo. Solo la conocemos desde lejos al pasar frente a nosotros. Antes de ver directamente un caballo- como el barco- lo asociamos a su condición de lejanía. Y puede que el barco, al igual que el caballo cuando pace en el campo, esté siempre quieto sobre el mar. Retenemos su imagen en la memoria profunda. La raíz de su naturaleza es transitoria.



         2

HASTA el preciso momento en que subimos a un barco todos parecen iguales. Pero de igual modo que el caballo, habremos dado el paso a la esencia de la idea de barco, mientras formemos parte de su historia real- diría Foster Wallace- descubriendo que cada barco en el futuro se parecerá al primero en el que estuvimos a bordo. Como el alma de un argonauta condenado en vida al recuerdo de su viaje original.




       GÉNESIS MEDITERRÁNEO/
                                                                               Ciutat de Barcelona

                     1

         SUENA la señal en proa
         el crucero comienza su andadura mediterránea.

         La impresión de un leve movimiento bajo los pies
         avisa del preciso instante 
         en que zarpamos desde el Muelle.
        
         Atrás queda la jornada laberíntica previa
         con pérdida de maleta y pasaporte incluido.
        
         Un taxista de Bangladesh
         nos lleva hasta el fondeadero de cruceros

         con las luces de emergencia.


                     2

         EN EL CAMAROTE totalmente equipado
         con alta tecnología audiovisual
         el capitán avisa del simulacro de evacuación.

         Como una suerte de comedia burlesca
         los miles de pasajeros salen a bordo 
         con chalecos salvavidas.

         Así dio comienzo la travesía en barco:
         la ciudad como un sueño de ramblas
         en una noche de noviembre.

         Sin una ocasión para la fotografía en la distancia,
         la ciudad hecha aquella isla 
         que nunca visitamos de niños.


                     3

         UNA VEZ dentro la tripulación ha ocupado sus puestos
         y el escenario del barco se llenó de luces:
         un showman con micrófono en mano
         da a conocer las maravillosas rutas guiadas.
        
         Y precisamente Pompeya- arrasada por el Vesubio-
         es sugerida como la visita estelar del crucero

         que nadie debe perderse.

        


         ANTROPOLOGÍA POSMODERNA/


         DICE Marc Augé que el turismo 
         es una forma acabada de la guerra.
         Y es cierto que nunca en tiempos bélicos 
         los turistas pasan el mediodía
         en cualquier terraza de una plaza europea.

         Ahora bien, otra cuestión no tomada en cuenta
         por el etnólogo francés sería que la guerra
         fuese objetivo propio de la mirada del turista:
         las ruinas son un símbolo predilecto para el souvenir.

         Habría que preguntarse si los escombros de Irak
         no serán expuestos en el futuro inmediato
         para la contemplación de la barbarie.





         TRIPULACIÓN MULTINACIONAL/

        
         HAY una jerarquía muy visible
         para el viajero dentro del crucero.

         La tripulación mantiene con rigidez
         su lógica de navegación.
         
         Los oficiales con rango en la escala náutica
         llevan walkie talkies para la conexión discursiva
         con el puesto de mando superior.
        
         Todos son españoles siendo la bandera de Valleta
         la que preside el barco con un capitán ucraniano.

         Luego encontramos a los puestos intermedios
         que desarrollan funciones de administración

         tras su equipaje oficial
         los recepcionistas y los jefes de sección
         que manejan directamente los billetes del cliente.

         Y en el escalafón inferior se encuentran los camareros
         recoge basuras y las azafatas de limpieza
         los pinches de cocina y los operarios del buque
         con nacionalidad asiática.

         Esta es la demografía esencial de un crucero
         donde jamás se pensó un lugar para el poeta.
        



    
       DEEP EROTIC DISCO/


         EN LA PISTA de baile quedan disueltas
         aún más si cabe
         todas las diferencias de clase social a bordo.
        
         Durante la travesía nocturna
         mientras el aire acondicionado de los camarotes
         no deja relucir el chapoteo del mar 
    contra la superficie del casco                                                                                                                           
         la ficción cobra su mayor magnitud de surrealidad:

         en medio del océano,
         vasto y profundo,
         los cuerpos contornean sombras
         bajo el destello lumínico de la discoteca.
        
         Todo el mundo secunda la moral de lo divertido
         que los monitores vociferan por el micrófono.

         Sin embargo las jóvenes camareras asiáticas
         no cesan de recorrer con sus bandejas
         los pasillos neblinosos del espectáculo.

         Ellas sostienen con su empeño
         los índices de zozobra.



         MÓNACO POSTAL/


                     1

         EL RUGIDO de un coche deportivo
         en la boca de un túnel.
        
        Esta es la impresión fenomenológica básica de Mónaco.
        
        Sus banderolas colgadas igual que lluvia de confeti
        en los balcones de un aburrido domingo.
        
         Todos los monaguescos hacen footing
         en un circuito cerrado
         que fusiona cruceristas
         con niños del tiovivo.

        
                     2
        
         VISITA al Jardín de la Unesco:
         hay envoltorios sucios del Mcdonalds.
         
         Y ninguna bandera azul europea
         con sus estrellas doradas a la vista.

         El Principado 
         luce una engañosa apariencia de autarquía.
        
         A fin de cuentas
         este diminuto estado monárquico
         tiene la misma estructura simbólica 
         que un yate de lujo estancado 
         en el rincón más falso del Mediterráneo.




         NIZA POSTAL/

         LA CIUDAD tiene un color especial
         en sus mejillas veraniegas
        
         el azul excede los límites del celeste
         sin alcanzar la plenitud del marino.

         Se queda casi a medias
         amablemente estirada sobre playas de callaos
         y la cinematográfica Avenida de los Ingleses
         que aventura a sus paseantes en la nouvelle vague.

         Mientras describo en pocas líneas
         la cartografía de la costa azul en Villefranche
         una chica en vaqueros cuenta a su novio por teléfono
         las noticias del crucero en un portugués meloso.
        
         Igual que en las películas de Erick Rohmer
         su diálogo cotidiano transcurre con dulzura
         frente al objetivo de una cámara,

         sustituida ahora por un bolígrafo 
         y el diario de viaje de un crucerista anónimo.

        



         CENA A BORDO/


         TRAS una cena copiosa
         en el camarote
         con la espalda apoyada en la puerta
         y una luz tenue alumbrando estos poemas.
        
         Con el regusto a piña colada
         una bailarina brasileña en la biblioteca
         ha confesado que el barco es un pequeño país.

         Es difícil conciliar el sueño
         a sabiendas de que en pocas horas
         la alarma del despertador anunciará
         que el crucero atracó de verdad en Florencia.
        
         De la noche a la mañana,
         queda a vista de prismáticos
         la verdadera cuna del Renacimiento
        
         por arte de magia
         el barco
         ha cruzado en pocas millas náuticas
         medio milenio de historia.





         FLORENCIA POSTAL/


                     1

         POR FIN
         la luz de la Toscana
         en vivo directo.


                     2

         AMANECIÓ en el Puerto de Livorno.
        
         Tras el breakfast de huevos con chorizo
         y macedonia de frutas
         comienza la excursión hasta Florencia.

         Los monitores del crucero
         se han disfrazado de terror
         con máscaras de monstruo y pelucas ridículas
         anticipando la noche temática de Halloween.              

         En bus atravesamos la campiña italiana
         que sirvió a Goethe 
         para su famoso retrato hiperromántico.
        
         Ahora la policía de la región
         controla electrónicamente
         la velocidad en la autopista
                    
         donde cada día comienza la génesis
         de las excursiones hacia los museos de Italia.





                        IL DUOMO EXPERIENCE/


         [9:25 h]

         LA SOMBRA
         de Santa Maria del Fiore
         con sus cúpulas rosas fiorentinas.
        
         Es Il Duomo lo que se parece
         a los grabados imantados
         para la decoración de las neveras.

         [12:40 horas]                      

         EL Ponte Vecchio con un ligero mareo
         lleva a sentir en propia carne
         el síndrome de Stendhal.
        
         ¿La sensación de colapso frente a la belleza
         0 la rabia ante la irreversible pérdida 
         de la atmósfera áurea bajo el influjo de los turistas 
         que dan cuerda a las joyerías?.

         Algunas bocanadas de aire fresco
         alivian el estado de ansiedad.
          
         Tal vez una paloma recostada
         sobre la cabeza del David

         fuese una réplica imaginaria
         del estado de la cuestión nacional en Italia:
        
         en la prensa del día
         parece que la dimisión del Cavalieri
         ha sido efectiva.
        
         Solo en los periódicos.

        


     
         ROMA POSTAL/


                     1

         UN peligro para los caminantes
         como dijo en su día el propio Alberti
                       durante su exilio en la capital imperial de Roma.

                        Los pasos de peatones pueden ser confundidos
                        con las sombras chinescas del Partenón a media tarde.
                       
                        Y nada mejor que una porción de pizza sabrosa
                        que reste el cansancio para los viajeros
                        que todavía rebuscan libros viejos 
                        y máscaras tragicómicas.


      
                 2

         ALBOROTO en el zócalo
         de la Avenida de la Conciliazione:
         el Vaticano es una vuelta a la manzana
         con dos milenios de antigüedad.

         El meeting point de los cruceristas
         es el Café San Pietro
         a escasos metros del balcón
         donde el Papa da sus bendiciones.

         El centro neurálgico de la cristiandad
         la ciudad eterna

        rodeada por colas de turistas ávidos
      para acceder a los aposentos del santo padre.



         3

EN ROMA un póster sobre la exposición de máquinas de Leonardo Da Vinci, en un museo local con motivo de algún aniversario sobre la figura por excelencia del humanismo italiano. En su “Tratado de pintura” han quedado anotadas sus consideraciones acerca de la poesía: a pesar de la riqueza ofrecida por el lenguaje del universo lírico, su dependencia de la mediación de la escritura y el oído como órgano receptor la colocan en clara desventaja respecto a la pintura, cuyo valor esencial sería el ojo que garantiza la percepción directa de la naturaleza. Y no fueron realmente nada perecederas sus averiguaciones sobre la matemática aplicada y los planos infinitos de máquinas perfectas. Casi nada habría que objetarle al gran genio del renacimiento. Aunque sí resulta llamativo el hecho de que transcurrido el tiempo volátil de los siglos, ya la vista como instrumento cognoscitivo ha quedado casi colapsada bajo el imperio de los mass media. Y precisamente, la virtud del verbo poético se ofrece como una posible vía de escape para una comunicación real, liberadora de los grilletes publicitarios y, en la medida de lo posible, casi necesariamente, a través de un diálogo con nuestro tiempo que devuelva a la palabra su humanidad creadora.








                        SHOW NOCTURNO/


                        EL CRUCERO apacigua la soledad
                        inherente de cualquier pasajero.
                       
                        Solamente la sensación de encierro
                        que produce el mar abierto
                        puede disiparse con el hormigueo constante
                        de cada camarote
                       
                        la animación permanente
                       
                        que cuenta con bares y tiendas de perfumería
                        un casino repleto de máquinas tragaperras
                        y la piscina en cubierta con jacuzzis
                        a la manera de zona de esparcimiento para los pasajeros.

        
          A pesar de la luminotecnia espectacular
                        el contorno insinuante de las bailarinas
                        vence con natural ventaja
         
         en el ballet fluye todo el erotismo necesario
         para despertar en las parejas de jubilados
         esas ganas de vivir bloqueadas por el tedio cotidiano.
        
          Hubo ocasión para algunas dosis de humor
          el triunfo de los resortes básicos 
          que remiten a la infancia:
         
          en el patio de butacas
          habían niños en su tercera edad.
        



        

         ULISES CONFIDENCIAL/


         1

         DE momento ninguna huella del capitán del barco.
         En el restaurante hay una mesa especial
         para el alto mando de la tripulación
        
         la fantasmagoría marítima
         de las leyendas de piratas
         condenados al destierro

         de por vida.

         2

         EL sorbete de piña colada
         un sustituto perfecto
         de las magdalenas de Proust.   

 
         3

         GIRO de 360 grados  al mito de Ulises.
         Cuando ata su cuerpo al palo más robusto del barco
         para escuchar sin peligro el canto de las sirenas.
        
         Anoche la cantante brasileña lucía toda su dulzura
         sobre la tarima del casino
         acompañada por el pianista
         de aquella novela de Baricco.

         Nadie atendía sus melodías en el piano bar
         no habían odiseos en el crucero
        
         la voz aterciopelada de aquella señorita
         se extraviaba en el fondo opaco del océano.





TRAVEL GADGETS/


         1

EL CRUCERO tiene su propio canal de televisión por cable que ofrece al pasajero toda la información complementaria de los servicios. Hay algunos tripulantes del sector de la animación que establecen un vínculo anímico con los clientes, sus performances casi cotidianos les hacen habitar una jornada virtual, espectacularizante. Son como bufones de corte cuya función básica es agradar al público soberano. En el canal de televisión han puesto durante toda la noche la imagen congelada del itinerario marítimo, con todos sus puertos de atraque. La banda sonora era aquel tema de Renato Carazone, “tu vuo fa l´americano”.
           

       2

         EL BUFFET matinal reúne a los pasajeros
         en una suerte de competición gastronómica.

         Cada día la rutina de los camareros
         en los preámbulos de la vajilla limpia
         donde irán depositándose las lonchas de embutidos
         los huevos revueltos y la marejada de cafés con leche.

         Hay en el proceso digestivo del desayuno
         una predisposición a compartir el espacio del salón

         en un barco no existe 
         la privacidad individual doméstica.

         Es una especie de ritual de confraternización
         indirecta entre semejantes

         los cruceristas necesitan
                       una importante ingestión de proteínas
         para salir al exterior.

         Al fondo de las cristaleras
         el campo de batalla

         la ciudad anfitriona.




                        NÁPOLES POSTAL/


                        1

                        UNA VISITA guiada con aparato radiotransmisor:
                        la entelequia de una ciudad caótica
                        con medio centenar de iglesias
                        santos y religiosas
                        que concentran un misticismo particular.

                        Al parecer un San Genaro con biografía de mártir
                        hace las veces de patrono napolitano.

                        Al personaje lo decapitaron por sus ideas cristianas
                        en un lugar fundado por griegos
                        y dominado por romanos y borbones.
             
          Dice la leyenda 
          que su sangre licuada en varias ampollas
          preconiza los augurios para los napolitanos
   
         una devoción de fe que en pleno siglo veintiuno
         sustenta una capilla del tesoro sin trascendencia
                        para los bisturís de la ciencia moderna

                        nada más que fe.


        



         VESUBIO SOUVENIRS/
                    

         1

         EL volcán Vesubio
         con fumarolas imaginarias
         sobre la bahía napolitana.
        
         Ensoñación pictórica.



         2                                

DICEN que la última erupción volcánica se produjo en las postrimerías de la segunda guerra mundial, coincidiendo con el descalabro de las tropas del Duce. Resulta difícil precisar la escala científica de la geomántica con su relación entre las pasiones humanas y las fuerzas de la naturaleza. Pero una cosa puede tenerse por verdadera, y es que en las cuestiones de ideología no entienden los volcanes, pero en esta ocasión el Vesubio parece haberse puesto del lado antifascista. Por suerte.



         3

EL momento de la desnudez acrecienta la necesidad del hogar, solamente la suposición de pasar en alta mar un tiempo prolongado produce una ansiedad de retorno que para el caso no tendría fuerza de disolución. Este barco hace la última travesía larga de la temporada, pronto la tripulación volverá a su casa por vacaciones. Y el Vesubio permanecerá en sus memorias cuando el final toque a las puertas. Como aquella animadora brasileña ante el piano bar, en el interludio de la actuación nocturna, con el rostro desencajado de la pura finitud existencial. Ciao Bella. Ciao.





        

       TURISFERIA/
                                            
                    
         NADIE piensa un solo instante durante el crucero
         sobre el destino final de sus desechos diarios.

         Aún teniendo a la vista el mar
         con toda su plenitud virgen
         evocador y hechizante.

         Los pasajeros miran afuera
         con la inercia moribunda del ciudadano urbano.

         Ningún gesto de perturbación 
         hacia el profundo infinito
         que habita el mundo animal. 

          Nada de romanticismos ecológicos
          y advocaciones al dios Poseidón.

         Los argonautas de este tiempo 
         no llevan remos consigo
         ni escafandras futuristas 
         como las que soñó Julio Verne.

         Los habitantes del buque son turistas mutantes
         que marchan a la deriva
         prestos al consumo de pescado 
         en bandejas del buffet todo incluido

         y a los chapuzones idílicos en las piscinas.



                                                            Samir Delgado, (Inédito) 2011