miércoles, 16 de marzo de 2016

Calavera onirica, poema sobre un cuadro de Cristino de Vera

Cristino de Vera, Cesta y craneo (Inedito, 1971)



I​

 
​BE or not to be. That is the question.

Ahora la calavera con su destello milenario
implora un llanto a la caducidad metafísica.
Nada por doquier sobre el diván cartesiano.
Postergación del vacío. El creador duda de sí.


I​I
 
EL
​ ​
óleo nubla una proporción exacta
sobre lo etéreo. El ojo ahuecado yace.
Entumecimiento por el vaho mortuorio.
La isla también divaga entre las sombras.
​Tirita en la indigencia. Solo el arte redime.​


​Samir Delgado, De Cosmovision atlantica, Fundacion Nestor Alamo, (2012)​

jueves, 25 de febrero de 2016

Cueva de guanches, un poema (Je jure par l´os de ce jour lá)

Óscar Domínguez, Cueva de guanches (1935) TEA





[Juro por el hueso de aquel día]

<<Juro por el hueso
De aquel día
En que te hiciste grande>>

Las cuencas vacías de tus ojos fúnebres
Ahora en el tiempo prolongados con gesto abrupto

En la eterna pose de tu cuerpo disecado
Con mordazas de juncos vegetales

(Tras una vitrina)

Ya nada más que siglos arrebatados
Por un sol detenido en largo silencio

A la espera del encuentro cómplice

<<De nuevo juro por el hueso
De aquel día
En que te hiciste grande>>


[Je jure par l´os de ce jour lá]


<<Je jure par l´os
De ce jour-là
Où tu es devenu grand>>

Les orbites vides de tes yeux funèbres
Prolongées maintenant dans le temps d´un geste abrupt

Dans l´éternelle pose de ton corps empaillé
Avec des bâillons de joncs végétaux

(Derrière une vitrine)

Et rien que des siècles arrachés
Par un soleil arrêté en long silence

En attendant une rencontré complice

<< Je jure par l´os
De ce jour-là
Où tu es devenu grand>>



Samir Delgado, Madrid, 2006
(Traducción de Ángel Sánchez)
Una casa mal amueblada, Baile del Sol, 2010

viernes, 5 de febrero de 2016

Lezama Lima en Playa de las Américas: poesía y hermenéutica

José Lezama Lima (1910-1976)




Cómo aislar los fragmentos de la noche
para apretar algo con las manos
LEZAMA


Yo quiero rendir de este lado del Atlántico unos minutos de sentido homenaje al Lezama de 1976- hace más de cuarenta años- tras el reencuentro con La Habana mediante el rescate de mis queridos libros traídos de Cuba, algunas palabras de testimonio directo aún supervivientes y las sensaciones viajeras de primera mano que prosiguen ellas solas la misma vereda legendaria de los siglos de intercambio y parentesco entre nuestras islas.

No puedo tomar la palabra sin antes dejar constancia de mi agradecimiento a los cubanos Virgilio López Lemus y Manuel García Verdecia que en pocas horas de seminario festivalero prendieron en mí la imago de la utopía lezamiana, al igual que debo citar por su infinito amor insulario a los jóvenes poetas holguineros Luis Yuseff y Yanier Hechevarría, pues con ellos y a través de ellos, yo certifiqué en pleno malecón habanero la completa similitud sobre el devenir de nuestros desvelos líricos y de nuestras inquietudes existenciales ante el universo de la insularidad.

Supongan ustedes ahora, mediante la fuerza ambiental de cualquier espacio repleto de libros, que por la gracia de la licencia poética podamos traer hasta Tenerife a un Lezama resucitado de entre las cenizas. O si lo prefieren, ya que Cuba está incluida entre los afiches turísticos que inundan los escaparates de las travel agency de todo el mundo, podamos ir ya mismo de viaje hasta la calle Trocadero para tomar contacto directo con la misma atmósfera que dio al mundo Paradiso.

Y es que, de cualquier modo, veremos que el ímpetu romántico del filósofo Schleiermacher por establecer unos fundamentos hermenéuticos que posibiliten una comprensión ideal para que podamos situarnos en el lugar del autor reconstruyendo así la génesis original de un texto resulta, a todas luces, una tentativa caduca. Ya sea por la ineludible evidencia sobre la movilidad de la escritura puesta en circulación por la deconstrucción del francés-argelino Jacques Derrida. Ya sea por la contundente muestra científica del semiótico Mijail Bajtin sobre el hecho de que todo signo ideológico supone un reflejo material sobre el estado de la fricción social en la historia de los pueblos.

Así, dicho esto, toda lectura de Lezama supondrá un diálogo abierto con la tradición de su legado poético y el horizonte de nuestro propio devenir histórico, no valen ya las interpretaciones académicas con una clarividente función policíaca y tampoco las adscripciones generacionales oportunistas que recogen para su provecho el potens lezamiano reciclado del anhelo revolucionario.

Yo quisiera, ahora mismo, pensar en Lezama siguiendo las referencias de José Agustín Goytisolo que le recordaba “ fumando un largo puro, sentado en un balancín y abanicándose al calor de aquel setiembre habanero que pareció quererse distinguir por una exagerada humedad, por un pesado aliento que subía de la tierra como el vaho de un horno por decirlo con palabras del Génesis en la historia de Lot” (J.A. Goytisolo, 1966).


De igual modo, teniendo a mano el conjunto de su obra poética que se nos muestra cada noche insular bajo la atracción del azar concurrente y la vivencia oblicua, quisiera referirme al propio caldo de cultivo donde se desarrolló la faceta más analítica del poeta como fue su vinculación a la revista Orígenes, que tanto nos recuerda a la trayectoria de la generación surrealista de Tenerife Gaceta de Arte en la época de la república. Así nos lo cuenta el profesor Nilo Palenzuela cuando alude a “los animadores de Orígenes que desentrañan las imágenes de la diferencia y suprimen las distancias de Europa y América, y del Norte y del Sur, y recogen textos o visiones en una suerte de antropofagia. La revista, como en las utopías renacentistas, sitúa sobre Cuba un aprendizaje que puede encontrarse en todas las lenguas. Aquí aparecen textos traducidos al español de Saint-John Perse, de Heidegger, del pintor Braque, de W.C. Williams o de W.H Auden. Es la grandeza de las alturas insulares y acaso también su exasperada necesidad. Aquí se manifiestan las obsesiones universalistas con el deseo de atrapar la unidad y de sortear el laberinto de Babel.” (Nilo Palenzuela, 2002)

Cuando el filósofo alemán Walter Benjamin leía a través de los versos de Baudelaire el paisaje finisecular de la París de las galerías comerciales, nos estaba ilustrando de forma alegórica la prehistoria de la modernidad donde el poeta estaba siendo desplazado bajo el peso de la masa social, ya la experiencia auténtica de la subjetividad romántica había quedado sepultada por la lógica de la reproducción industrial que convertía hasta las obras de arte en mercancías. Y, así de este modo, nace la interrogante sobre el papel que ha jugado el verso de Lezama en La Habana, cuando la globalización económica está desangrando las identidades de las naciones de todo el globo bajo el impacto del rodillo capitalista, con nuestra recreación literaria de las noches insulares corremos de pronto el peligro de caer bajo los esquemas mercantiles del imperio del dinero, no parece que la erótica de la lejanía nos brinde un espacio de redención cuando las imágenes de la sociedad del espectáculo son descifradas por las leyes del mercado.

Si traemos a Lezama hasta aquí tendremos que ir por la fuerza motriz de nuestro tiempo marcado por la era del turismo masivo hasta Playa de las Américas, al igual que Varadero irrumpe en la retina de los millones de viajeros que van hacia Cuba desde Europa. Parece que la cultura ya solo queda como patrimonio a la venta, el paisaje como territorio explotable y el pasado como moneda de cambio en las transacciones humanas. Solamente la poesía parece deslindarse de los patrones normativos de comunicación. Será tarea de los poetas de hoy salir al paso de esta encrucijada revalidando los destellos emancipatorios del verbo poético, no es otra la cuestión. Aquí está Lezama.

Finalmente, siguiendo las palabras del propio ministro cubano de Cultura, Abel Prieto, vemos que “cualquier intento de simplificar el proyecto utópico de Lezama choca con la singularidad de su estructura: la fe de Lezama en un futuro superior para los hombres se da en una compleja estratificación en niveles diversos, que van desde el regreso al Paraíso y la derrota de la muerte; hasta el logro de una totalidad metafísica que nos devuelva la armonía perdida y que- acudiendio eventualmente al taoísmo- liquide la diferencia entre sujeto y objeto, entre el yo y el no yo, pasando por un curiosísimo programa social de corte nacionalista y católico, fundamentado en el poder revolucionador de la cultura artístico-literaria. Todo esto, sazonado por una visión redentora del papel de América Latina, por la presencia quemante de Martí y por esa luminosidad, difícilmente precisable, con que tocó siempre al destino de su país. Son estratos innumerables: estéticos, filosóficos, éticos, sociales y- especialmente- mixtos. Y todos se comunican; confluyen, en las aguas hirvientes del Puraná que se estiran hacia las puertas soñadas.” (Abel Prieto, 1988).

Yo solo puedo decir aquí, de este lado de nuestro Atlantic ocean, que yo estuve en San Cristóbal de La Habana, no se imaginan ustedes la fuerza envolvente de sus calles y de sus gentes, un stop en el tiempo que tanto presume como que agoniza, a estas horas del 40 aniversario del último viaje del poeta y su Ángel de la Jiribilla, solo vale seguir creyendo en la utopía, en una orilla y en la otra, pues todas las orillas confluyen en una sola gracias a la poesía de José Lezama Lima.

Samir Delgado, 2010-2016



viernes, 4 de diciembre de 2015

Water games. Poemas selectos after Venecia

Juan Stoppani. Sinphonia inacabada (2013)

“El mar se ha cerrado
como una puerta cochera.
Ya no está en sus cabales.
Los cruceros conversan con las torres.
Alzan un muro de turistas felices
que nos miran desde lo alto.
¿Para qué quieren la ciudad,
sino como escala de sus quimeras?
¿Para qué quieren nuestras islas?”

                                                                                          ERNEST PÉPIN        

                                                                                                                                                                           

MAR ABIERTO
                                                                                             
                                                                                                                            
DOMINGO temprano a la carrera
hacia la ligera bonanza de alta mar
                                  
un centenar de pajaritas de papel
sueltan amarras en la paz del Peloponeso
                                                                                                                            



MAR DE LAS ANTILLAS                                            
                                                                                                                                                                                                       
YA LO DIJO Derek Walcott                                                                    
por boca del negro blusman
sentado sobre cajas de refrescos

el mar habla la misma lengua
en todas las orillas del mundo

                                                                             


MAR DEL PLATA
                                                                                             

HAY un parentesco terrible
entre el Mar del Plata argentino
y la bahía de Santa Cruz de Tenerife:

el silencio de sus cráneos desaparecidos
como una herencia universal de las dictaduras



MAR ROJO
                                                                                                            
DURACIÓN exacta
del Canal de Suez:
                                              
la ruta de la seda
tardó once horas
en ser oro negro

                                                                                                             

MAR GRUESA
                                                                                                                                                                            
RELICARIO
del agua trasatlántica
dando cuerda a su caja de música
contra el kilométrico costal urbano
ya nadie escucha el maullido
de estos gatos náufragos

                                                                                                                            

MAR NEGRO

ESTAMBUL de noche
con su media luna
bañando el Bósforo

entonces  la literatura

                                                                                                                            

MAR DE LEVA
                                                                                                                                                                                                       
YA quedan menos buques
pastando en la campiña azul

los mastodontes de acero más viejos
abandonaron de noche a la manada

finalmente hundieron sus banderas
en el profundo letargo tricontinental





MAR CANTÁBRICO
                                                                                                                                                                                                                                                                                         
LOS pescadores en el norte de Vizcaya
pasaban largas temporadas en silencio
hasta volver a pisar el muelle de Ondarroa

todavía en la proa de aquellas barquillas
que no se fueron a pique en la república
permanecen algunos recuerdos en euskera
de los abuelos desaparecidos en el Cantábrico.

así también ocurrió con otros pueblos
que hicieron de la mar su propio destino

tal vez algún día los ulises subsaharianos
que están cruzando las aguas del Estrecho
también cuenten su odisea en lengua wolof

                                                                                                                            

                                  
MAR MUERTO
                                                                                                             

EN la desembocadura del río Jordán
la sal nunca dejó lugar para la vida
tras los milagros del Viejo Testamento

por fin transcurridos varios milenios
en las alambradas de la desesperanza
las naciones negocian tratados de paz

                                   (literalmente)
                                                              

                                              
MAR DE JAVA
                                                                                                                                                                           
LA BATALLA
entre las potencias aliadas
y la temida armada japonesa
inclinó la balanza del sudeste
asiático hacia el círculo nipón

desde entonces el faro de Insulindia
mira hacia el imperio del sol naciente
con el mismo espanto que pintó Picasso




MAR BÁLTICO
                                                                             
                              
UN AZUL
para la leyenda
                       
en el eterno retorno
del Drakkar vikingo
                       
                              

MAR DEL JAPÓN
                                                                                                                                                                           
LA ISLA japonesa de Yakushima
tiene reliquias de la naturaleza
que permanecieron en sombra
a lo largo de períodos inauditos

al parecer el vetusto árbol Jomon-Sugi
representa el cedro milenario auténtico
por conservar en sus yemas de madera
la memoria remota de los antepasados

precisamente la fragilidad de su futuro
se encuentra entre los miles de turistas
que lo han visitado en la última década

Y ocurre igual con el fenómeno dramático
de los tsunamis gigantes más recientes:

los peligros únicamente se hacen visibles
cuando el desastre total ha sido consumado

                                                              

MAR DE NUBES
                                                                      
                       
EL RETRATO fascinado
de Alexander Von Humboldt
que descendió del Pico Teide
hasta las orillas del Orinoco
                                   (Ach so)


MAR CERRADA
                                                                                                         
¿VOLVERÁN las tortugas careta careta
a depositar sus huevos primitivos
entre los cubículos de la Isla de Sal?



Samir Delgado, Cuando Venecia y el mar, Léucade, 2014


viernes, 30 de octubre de 2015

El quijote de la farola. Entrevista de Islas Canarias a La Habana



Miriela Fernández Lozano
 (La Habana)

¿Sientes en tus escritos un tono pesimista? Fue la pregunta que inauguró nuestro diálogo. Al abrir las páginas de Una casa mal amueblada, el libro que el poeta canario Samir Delgado presentaba en La Habana durante los días del XV Festival Internacional de Poesía, mayo de 2010, se había agarrado a mis ojos una frase del filósofo Teodoro Adorno: “El pasado reciente se nos aparece siempre como si hubiese sido destruido por una catástrofe”. Y quise saber si para el autor isleño estos eran también días desesperanzados, de olvido, “tiempos no buenos para la lírica.”

Samir Delgado: No se trata de pesimismo claudicante, sino de realismo consciente acerca de la grave amenaza que atraviesan los pueblos. La escritura no es un bálsamo espiritual para quedarnos tranquilos, sino un pinchazo que dificulta el letargo y la adaptación a la situación que vivimos.

Su respuesta anunciaba una conversación sobre arte comprometido y cómo el pueblo de Canarias huye constantemente de la resignación. La historia actual de la resistencia en las islas y la denuncia en torno a su contexto social y político aparecen desde obras anteriores de este joven escritor de 32 años, entre ellas De Guajara a Tafira. Travesías del movimiento estudiantil canario, Última postal desde Canarias, El monte se quema. Un libro contra el fuego y Canarias al Sur. Trilogía global de la ciudad turística.

Una casa mal amueblada da continuidad a este activismo. Los artículos que conforman el libro dejan el sabor a un periodismo juvenil, alternativo. Junto a varios poemas recorrieron primero diversos medios digitales. Nos detenemos en la portada. La ilustración de la artista Patricia Delgado también intenta adentrarnos en sensaciones de caos, desorden…
El humo del café surca las palabras del poeta mientras describe las crisis de esta casa:

Samir Delgado: Una casa mal amueblada es una alusión metafórica a la grave situación social, ecológica, política, económica del archipiélago y también del mundo.Pero sobre todo, el título se refiere al peligroso problema de desarrollo urbanístico en las islas, al impacto ecológico del monocultivo turístico que se viene implementando a partir de las postrimerías del franquismo. Obviamente, después de 40 años de alocada ceguera y búsqueda de acumulación de capital, nos encontramos ante una situación preocupante, irreversible.

Y, aunque con el sudor de numerosos movimientos sociales la sociedad canaria ha logrado derechos civiles de libertad de expresión, sanidad pública, educación, vivienda -asuntos relativos a las demandas históricas de todos los pueblos de España contra el régimen franquista-, sufrimos las consecuencias de que Canarias sea hoy un tubo de ensayo neoliberal. Como refiero en el libro, el tiempo en la ciudad turística de las islas es un chicle de fresas, es decir, todo sigue la búsqueda del rendimiento económico, de la mercantilización del espacio físico y de la utilización del paisaje con fines profundamente especulativos.

No hay una diversificación de los ingresos turísticos de la sociedad canaria, de todos los municipios, desde un punto de vista integral, planificado. Las ganancias vuelven al circuito de capital financiero europeo, se maltrata ese espacio virginal, de gran riqueza, con joyas o reliquias naturales como los bosques de laurisilva.

Otro ejemplo de lo mal amueblada que está la casa es la corrupción política. En las islas existe una partidocracia donde los partidos hegemónicos -como el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE)- mantienen un pulso político a nivel estatal, y eso repercute en las soluciones que necesitamos. Esos partidos defienden los intereses de la patronal, de la industria hotelera y del capital privado español, lo que provoca un vacío democrático y una corrupción galopante que ha degenerado el oficio de la política.

El diálogo regresa a su inicio. ¿Cómo escapa la escritura del hermetismo ante este panorama?, indago, y otra vez una poesía viva, cargada de tradiciones, muestra deseos y modos de ordenar la casa.

Samir Delgado: En Canarias existe una gran cantidad de referentes literarios comprometidos con los valores de la izquierda. Poetas como Pedro Lezcano y Agustín Millares apostaron por la denuncia y la memoria. Durante los años 50 y 60, con los aires del boom latinoamericano, aprovechando el realismo mágico y el acervo de identidades oriundas, una gran cantidad de escritoras y escritores llevaron adelante prácticas del cooperativismo literario. En ese momento hubo ofertas culturales que buscaban erradicar el alto índice de analfabetismo en Canarias.

Nosotros seguimos esa vereda de una literatura comprometida. No queremos escribir desde torreones de marfil, ajenos a las condiciones sociales, sino, todo lo contrario, intentamos a través de la literatura focalizar la necesidad de cambios y alimentar lo universal de todos los pueblos que, en Canarias, se materializa en la defensa de nuestra identidad, en la consecución de una justicia social y en el ejercicio de nuestra soberanía.

Hoy, los planes de estudio de la Universidad canaria se encuentran bajo la tutela de las leyes educativas españolas y el proceso de homologación de estudios superiores supone recortes sustanciales a contenidos canarios en asignaturas sobre la realidad insular. Esto dificulta que los especialistas, que los profesionales futuros tengan una cercanía real a las necesidades colectivas de la sociedad.

Por ello, la palabra poética la colocamos al servicio de la construcción de un mundo mejor. Es una especie de espejo donde se hace referencia a la gran cantidad de contradicciones sociales que padecemos en las islas producto de la instalación de un modelo depredador.

El enfrentamiento a esta situación no surge sólo desde el ámbito de la cultura. Según cuenta Samir, el panorama de movimientos sociales de las islas es muy amplio. Mientras refiere momentos del nacimiento de esta resistencia, noto las cercanías con nuestra historia: Siglo XV. Los conquistadores desembarcando ante los ojos de los guanches, primeros habitantes de las islas. Grandes caracoles llamando a nuevas escaramuzas. Los legendarios reyes de aquellas tierras vírgenes, menceyes o guanartemes, dejando huellas de rebeldía.

Samir Delgado: Durante cinco siglos el imaginario colectivo de nuestra sociedad se inspiró en las figuras de los antiguos canarios dentro del largo proceso de conquista, en los valientes menceyes y guanartemes o en leyendas rescatadas de la tradición oral.

Estas recurren a esa imagen rebelde del guanche que, para no caer en manos del conquistador, prefiere lanzarse al vacío al grito de vacaguaré -palabra de origen bereber que significa “quiero morir". La frase ha reflejado la toma de conciencia frente al foráneo, que si bien representó el elemento de “lo de afuera” como enriquecimiento cultural de nuestro mestizaje, también profundizó la utilización de las islas para la explotación en tiempos coloniales.

Por eso, los isleños sienten una gran admiración por los próceres de la independencia de América Latina como José Artigas, Simón Bolívar, Francisco de Miranda o José Martí, este último de procedencia canaria a través de su madre Leonor Pérez. También el indigenismo y el proceso de descolonización en África contribuyeron al posicionamiento ideológico de la izquierda canaria que, además, se ha alimentado siempre de los postulados de la clase trabajadora y de la necesidad de preservación de nuestra identidad.

Tampoco olvidamos ese patrimonio de figuras eminentes que se levantaron contra el golpe militar franquista que empezó en Tenerife en los años treinta. Son referentes importantes para la memoria colectiva de Canarias la corriente anarquista de ese período, el pensamiento de José Miguel Pérez, quien participó en la fundación del Partido Comunista Cubano, y de Guillermo Ascanio, una de las últimas voces resistentes al franquismo.

En Canarias, aunque no hubo resistencia armada, muchas organizaciones políticas sufrieron represiones. Se escriben capítulos importantes en Vallehermoso, La Gomera, y hubo una declaración en La Palma como isla independiente de España, pero este intento enseguida abortó.

Hoy, a través de la ley de memoria histórica, movimientos sociales herederos de esta etapa han iniciado la búsqueda de cuerpos de los represaliados por el franquismo. Es otra forma de rendir memoria y justicia.

Desde los años sesenta, el movimiento estudiantil, el sindical, con las reivindicaciones de la población en los márgenes de la igualdad de género, facilitaron la emergencia de un movimiento político, emancipatorio, que se consolidó en torno al histórico Partido Nacionalista Canario, fundado por isleños en Cuba y Venezuela a comienzos del siglo XX.

¿Cómo influyó el elemento africanista en estas luchas, teniendo en cuenta la posición geográfica de las Islas?

Samir Delgado: La configuración del elemento africanista llega a través del Movimiento para la autodeterminación e independencia del archipiélago canario (MPAIAC), que funda la bandera de siete estrellas verdes en Argelia, y consigue elevar a la organización de estados africanos una resolución a favor de la descolonización del archipiélago. Esto ocurre concretamente en 1964.

La presentación ante Naciones Unidas de este proyecto de autodeterminación y su consolidación fueron frustradas con un atentado terrorista a Antonio Cubillo, líder del movimiento independentista. El hecho, ya reconocido, y con indemnización incluida, del Estado español contra Cubillo hundió las bases organizativas de este proceso, frenado también por la represión.

Durante estas luchas sociales y hasta hoy, la falta de cohesión ha supuesto una atomización de las organizaciones políticas en las islas, lo que ha imposibilitado efectuar un cronograma de transformación social nacional y de confraternización con todos los demás pueblos. No se logró la unidad programática en la izquierda nacionalista canaria, aún cuando se han obtenido alcaldías capitalinas, entre ellas la de Las Palmas de Gran Canaria, e incluso, hemos tenido la buena gestión de algún poeta insular como es el caso de Pedro Lezcano.

Las estrategias de resistencia política popular están siempre dificultadas por la realidad de nuestra geografía. Sin embargo, esto no ha evitado la participación ciudadana y nuevas experiencias de lucha, sobre todo en el ámbito ecologista.
Hay una fuerte oposición a la construcción del macropuerto de Granadilla, en el sur de Tenerife, con una inversión de capital foráneo, que atrae la edificación de plantas de gas y el tráfico de mercancías peligrosas. También, frente a la demolición de lugares de gran riqueza natural. La ley de suelos ha traído consigo una situación dramática. Varias familias han sido desalojadas en beneficio del capital como en la comunidad Cho Vito. Muchos pescadores quedaron sin casa siguiendo esta ley, pero los hoteles no fueron tocados.

Hoy también existe una continuidad a esa lucha que en 1986, a través de un referéndum, dijo no a las estrategias militares de la OTAN. Canarias y el País Vasco levantaron sus voces contra esta organización. Y no ha faltado la solidaridad internacional. Nos hemos manifestado contra la guerra en Irak, el conflicto entre Israel y Palestina, y, sobre todo, hemos acompañado al vecino pueblo saharaui, que necesita un reconocimiento a su derecho de autodeterminación frente a la ocupación marroquí.

El quijote de la farola

Cuba, a pesar del permanente estrangulamiento de su modelo económico socialista y la deriva social de sus propias contradicciones internas, continúa albergando en los amaneceres de su largo malecón la utopía revolucionaria.

Hace unos días, enviadas desde Canarias, esas líneas desembocaban en mis manos. Casi al concluir nuestro encuentro en La Habana, y después de desandar esta otra Isla, Samir Delgado había prometido una carta que hablara de la Cuba de hoy, de la necesidad de continuar caminando a su lado, de no olvidar el entusiasmo que se respira en fotos alucinantes como aquella de Korda, donde, desde una farola, “un guajiro con pinta quijotesca” contempla al pueblo.

Samir Delgado: Como isleño, como activista de la realidad social en las islas, siento que es necesaria la articulación de los procesos que se dan en Canarias con los elementos más transformadores, más frescos de la sociedad cubana. Más aún, a raíz de la campaña mediática contra Cuba, originada en torno a una plataforma de artistas españoles. Es cierto que en la actualidad a veces falta información, pero no hemos sido para nada ajenos a la importancia de la consolidación de un proyecto político internacionalista, indispensable, de la vocación de los pueblos.

A pesar de la desmemoria generalizada y de las distancias que sentimos con América Latina por culpa de la hegemonía europea, donde los patrones de desarrollo, mecanismos de dominación y directrices económicas persiguen el lacerante modelo capitalista, intentamos seguir creando puentes basados en el compromiso.

Ojalá que el testimonio de los isleños que seguimos el paso de nuestros antepasados en Cuba sirva para fortalecer nuestras identidades. Estaremos siempre a favor de la izquierda latinoamericana y de los libertadores que como Simón Bolívar incluían a Canarias en el gran proceso de la América con mayúscula.

Hotel Vedado. La Habana, Cuba.
Mayo 2010